GRACIAS, ROBE
- Nerea Lorenzo
- 19 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 6 feb

Si me preguntaran por un dogma, sin duda diría que en la vida hay que abrir los brazos, la mente y repartirse. Repartir amores, lágrimas y sonrisas. Y amar, amar mucho, que eso ensancha el alma.
Vivimos a contrarreloj y en diferido, sin ser, ni oír, ni dar. Nuestro día a día se parece peligrosamente a un camino empedrado de horas, minutos y segundos, como autómatas, sin surfear conscientemente ninguno de esos tic tac del reloj. Qué utopía, ¿no? Si siempre hay que estar que si la lavadora que si la cena. Aun teniéndolo todo, ese “todo” llamado (y cantado) salud, dinero y amor, no estamos conformes. Como un pez, viviendo bajo el agua y muriéndose de sed. Tal vez el problema es que lo tenemos todo sin tenernos a nosotros mismos o, al menos, sin respetarnos, pasando por encima de lo que de verdad somos, de lo que de verdad queremos. De pequeños nos imponen las costumbres, nos educan para ser mujeres y hombres adinerados. Algunos, finalmente, tras años de universidad, un máster y un recorrido empresarial, asumimos y reconocemos que preferimos ser un indio que un importante abogado. O gerente de hotel, por ejemplo… Poder elegir, salir del redil, es un privilegio en sí mismo; siempre acecha el poderoso caballero Don Dinero.
Y aquí viene otra utopía: el amor. Correspondido. Si lo encuentras, métete de lleno, saboréalo todo, apura hasta la última miga, rebaña ese plato sin dejar nada. Mi otro gran privilegio es haberlo encontrado y estar viviéndolo a conciencia. Y es que se ríe y el mundo entero me da igual, cuando me mira veo en sus ojos un ventanal abierto de par en par, y su culo… ay… su culo es miel.
Nos moriremos, de ahí no escapa nadie. Intentemos con toda la fuerza haber vivido mucho para cuando llegue ese momento. Y, como epitafio, que nos entierren con la picha por fuera pa’ que se la coma un ratón.
Gracias, Robe, por tu música y filosofía. Ojalá se cumpla tu espíritu imperecedero.
📸 Rubén Ortega ( @rubenortegafotografo)
Publicado el 19 de diciembre en el periódico La Comarca





Comentarios