top of page
Buscar

EL PREGÓN

  • Foto del escritor: Nerea Lorenzo
    Nerea Lorenzo
  • 28 ago 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 6 feb

Cuando me pidieron que escribiera el pregón de las fiestas de Las Cuevas de Cañart acababa de colgarle el teléfono a mi abuela, con la que habíamos hablado del tiempo, el huerto y su bisnieta. Acepté, con gusto y responsabilidad, la petición, y me puse a pensar. ¿De qué se habla en un pregón? ¿Qué espera la comisión que escriba? ¿Qué quiere la gente escuchar ese primer día de fiestas, mientras la charanga espera, paciente, en un rincón de la plaza? Entonces, lo supe. Mi abuela me había dado la idea. Desde que tengo uso de razón, siempre se ha despedido con el siguiente imperativo, como si de un mantra se tratara: «Sed felices, disfrutad de la vida y no le deis mucha importancia a nada». Con sus 95 años, seis hijos, once nietos y seis bisnietas, cuando nos dicta esa frase hay algo en sus ojos que parece gritar: «Hacedme caso, que sé de lo que hablo».

Las fiestas del pueblo son ese oasis de felicidad donde todo parece detenerse. Los días están guiados por los actos preparados por el Ayuntamiento y la comisión, las peñas son los campamentos base de donde partir y también a donde regresar, y el tiempo transcurre sin más preocupaciones que ponerse el peto, comer, beber, disfrazarse y bailar. Es en las fiestas del pueblo donde logramos aquello de lo que mi abuela habla: ser unos auténticos «disfrutones». Y así lo leímos en el pregón.


Amigos, familia, vecinas y allegados: VIVID LA VIDA. Disfrutadla al máximo. No le deis demasiada importancia a nada y valorad cada pequeño detalle de felicidad del día a día. Tenemos que reír hasta quedarnos afónicos, bailar aunque seamos arrítmicos, saltar, llorar, amar (a quien quieras, por supuesto), celebrar, beber, comer, cantar aunque desafines… y vivirlo todo más, mucho más. Como si de unas fiestas de pueblo sin fin se tratara. Porque la vida es eso: cariño, amistad, amor, lealtad, diversidad y libertad. Que no nos engañen ni nos distraigan con otras cosas.


Y, cuando la vida se parezca poco a las fiestas de tu pueblo, cuando todo se ponga cuesta arriba, tómate tu tiempo. Faltaría más. Llora, grita, enfádate, cambia lo que tengas que cambiar y, cuando lo hayas hecho, intenta recordar de nuevo el mantra de mi abuela y comienza de nuevo.


Porque no nos merecemos otra cosa que ser, todos los días de nuestra vida, al menos, igual de «disfrutones» que en fiestas.



Publicado el 29 de agosto en el periódico La Comarca

 
 
 

Comentarios


ContactO

 630 85 55 85

​ lorenzogomeznerea@gmail.com

  • Instagram
  • Instagram

¡Gracias por tu mensaje!

© 2035 para Nerea Lorenzo. Creado con Wix.com

bottom of page